Cómo organizar las visitas mientras todavía vives en la propiedad
Si todavía vives en la propiedad, las visitas necesitan un acuerdo práctico sobre horarios, privacidad y preparación. No hace falta que la vivienda parezca deshabitada, pero sí que el recorrido sea claro y respetuoso.
Acuerda ventanas de visita
Define con tu agente días, margen de aviso y forma de confirmar. Identifica qué hacer si necesitas cambiar una cita y quién avisará a los visitantes. No entregues acceso permanente por comodidad sin entender y aceptar sus condiciones.
Si hay otras personas ocupando la vivienda, coordinen también sus necesidades y autorizaciones según corresponda.
Protege lo privado
Guarda documentos, medicamentos, objetos de valor y fotografías que no deseas mostrar. No dejes contraseñas, recibos o pantallas con información personal visibles durante una visita o una sesión de fotos.
Avisa sobre mascotas y áreas a las que no se puede acceder. El agente necesita saber esos límites antes de llegar con un interesado.
Prepara lo esencial
Mantén despejados los recorridos y permite ver los espacios relevantes. No ocultes daños o problemas con muebles o decoración. Si hay una reparación pendiente, informa al agente para que pueda explicarla correctamente.
Pregunta quién tomará fotografías y con qué finalidad. Una autorización para visitar no debería interpretarse como permiso general para publicar imágenes de tus pertenencias.
Revisa cómo está funcionando
Después de varias visitas, conversa sobre cambios de horario, interrupciones y preguntas frecuentes. Puedes pedir un resumen que agrupe comentarios sin exponer datos innecesarios de los interesados.
Antes de publicar, revisa junto al asesor ejemplos de fichas públicas. El objetivo es presentar la propiedad con claridad y mantener una rutina viable mientras se comercializa, sin comprometer privacidad ni representación fiel del inmueble.